Razones para valorar empresas

Cuando realizamos una due diligence o valoración de empresas, identificamos un marco conceptual que siempre tendrá lugar en este tipo de transacciones financieras.

  • Vendedor
  • Comprador
  • Objeto
  • Precio

Entramos a analizar con más detalle cada uno de estos elementos

El vendedor en una transacción financiera o due diligence

El vendedor siempre juega con ventaja en una operación de venta de una empresa o sociedad. Él es el mejor conocedor de la situación y la realidad de la empresa. Dispone de toda la información de la empresa y si está bien asesorado, puede preparar la empresa mediante un proceso previo que puede durar un par de años para maximizar el valor de su empresa.

Sorprendentemente, en ocasiones el propio vendedor desconoce el potencial de su empresa, y es después de su venta, la capacidad real que tenía su sociedad.

Otro denominador común en los vendedores de empresas, es que intentar mostrar poco interés en las operaciones, para no dar una imagen de urgencia en la venta, lo que podría empujar a la baja el valor del negocio.

Dependiendo de las circunstancias, el tiempo puede jugar a favor o en contra de la parte vendedora, pero normalmente cuando un empresario quiere vender su empresa y encarga una valoración empresarial, quiere hacerlo lo antes posible para cerrar ese capítulo.

Los servicios más reclamados por un empresario que quiere vender su empresa son:

  • Valorar una empresa para venderla
  • Valorar acciones de una empresa
  • Informe Due diligence empresa
  • Financial Due Diligence
  • Venta de activos fijos de una empresa
  • Venta de acciones de empresa familiar

Por sectores, las valoraciones de empresa más reclamadas son:

  • Valoración de empresa de servicios
  • Valoración de empresa de internet
  • Valoración de empresa de transporte
  • Valoración de empresas alquiler de coches
  • Valoración de empresas agropecuarias
  • Valoración de empresas agrícolas
  • Valoración de empresas industriales
  • Valoración de empresas constructoras y/o inmobiliarias
  • Valoración de empresas farmacéuticas
  • Valoración de empresas hotelera
  • Valoración de empresas tecnológicas

El comprador en una compraventa de empresas

El papel del comprador difiere significativamente de aquel que tiene el vendedor. El vendedor debe mostrar poco interés por vender si no se hace en los términos que él establece, y el comprador mostrará poco interés por comprar si no se hace en los términos que él establece.

El comprador será el mejor conocedor de qué tipo de transacción quiere realizar y en qué plazos. Normalmente es el que marca los tiempos en la operación, y el tipo de esquema a seguir. A diferencia del vendedor, cuenta con la limitación de la información disponible para el análisis de la operación y sin embargo es que suele llevar la iniciativa. El tiempo puede jugar a favor o en contra pero normalmente juega a su favor.

El objeto de la transacción financiera

Una vez analizada la parte compradora y la parte vendedora en una transacción finanicera, tendremos que definir cual es el objeto de una operación de compraventa de empresas.

El objeto puede ser:

  • Un negocio
  • Una rama de actividad
  • Acciones de una sociedad
  • Una parte de una sociedad (spin-off , carve out)
  • Una serie de activos y pasivos
  • Un activo concreto
  • Un derecho empresarial

El precio con elemento clave

Por último, entramos a analizar un elemento que es fundamental en una transacción de empresas. El precio es lo que en última instancia puede hacer que las partes lleguen a un acuerdo para formalizar la operación de compraventa de empresas o que por el contrario les haga desistir de la operación.

El precio al final surge como negociación del comprador y el vendedor y dependerá de una serie de aspectos:

-Importancia estratégica para el comprador

-Complementareidad y sinergias para el comprador

-Necesidad de la compra o venta para cada una de las partes

-% de la participación a comprar o a vender que puede hacer ganar o perder interés de una operación a cada una de las partes.

-Disponibilidad de información. Si el comprador no puede evaluar con exactitud y precisión lo que está comprando por falta de información, será complicado que avance en el proceso de compraventa.